La técnica superior en Nutrición y Dietética Ana Luzón explica que el colágeno es la proteína más abundante del cuerpo humano y forma parte de la piel, los tendones, los huesos y los músculos. Sin embargo, a partir de los 25 años, su producción natural comienza a disminuir. La falta de sueño, el estrés celular, la exposición solar excesiva y el exceso de azúcares y ultraprocesados pueden empobrecer el colágeno. Para producir colágeno, el cuerpo necesita materia prima y cofactores como vitamina C, zinc y cobre. Una alimentación rica en estos nutrientes, acompañada de descanso, movimiento y buena hidratación, es la combinación más efectiva para mantener la piel firme y las articulaciones sanas. Los suplementos de colágeno hidrolizado pueden ser útiles como complemento, especialmente en personas con mayor desgaste articular, deportistas o mujeres en menopausia. Sin embargo, no sustituyen una mala alimentación ni unos hábitos poco saludables. La clave es hacer una dieta que nutra desde dentro y evitar los hábitos que destruyen el colágeno.