Los teléfonos móviles pueden albergar cientos de especies de bacterias y virus, lo que aumenta el riesgo de transmitir enfermedades. Limpiar el teléfono de manera incorrecta puede dañar la capa oleofóbica de la pantalla, los sellos impermeables y la respuesta táctil. Para limpiar el teléfono de manera segura, se recomienda utilizar toallitas con alcohol isopropílico al 70% o una bayeta de microfibra ligeramente humedecida con una solución de alcohol al 70%. Es importante evitar pulverizar líquido directamente sobre el dispositivo y no sumergirlo en ninguna solución. Se recomienda limpiar el teléfono al menos una vez por semana, o con más frecuencia si se utiliza en lugares con alta exposición a gérmenes. Limpiar el teléfono es una tarea fácil y económica que puede ayudar a prevenir la transmisión de enfermedades y prolongar la vida útil del dispositivo.