Una mujer francesa de 80 años esperó 29 horas en el servicio de urgencias del Hospital Universitario de Dijon antes de ser trasladada a neurocirugía después de sufrir un accidente cerebrovascular. A pesar de la demora, la familia no reprocha nada al hospital ni a su personal, sino que agradece su humanidad y entrega. La hija de la paciente, Sophie, relató que su madre fue clasificada con el nivel verde, el de menor prioridad, en la primera valoración. Las horas pasaron sin que la situación cambiara, y la paciente fue sometida a un escáner cerebral a medianoche. Los médicos confirmaron la necesidad de una intervención, pero el traslado a neurocirugía no se produjo hasta 19 horas después. La hija asegura que el problema es estructural y se agrava en días festivos. El caso ha reavivado el debate sobre el colapso de las urgencias hospitalarias en Francia. Pierre Maire, enfermero y representante del sindicato CFDT, confirmó que el servicio de urgencias del CHU de Dijon se encuentra colapsado desde hace meses. La dirección del hospital no respondió en el plazo de publicación.