La organización sin ánimo de lucro APOPO ha desarrollado un innovador programa que utiliza ratas gigantes de abanzones para detectar la tuberculosis. En 2022, el programa analizó 35.766 muestras en pacientes en Tanzania, y las ratas identificaron 2.029 casos adicionales de tuberculosis que habrían pasado desapercibidos. Las ratas pueden analizar 100 muestras en menos de 20 minutos, lo que es mucho más rápido que los métodos convencionales. El coste de analizar una muestra con una rata es de unos 2.600 chelines tanzanos, mientras que una baciloscopia cuesta entre 4.700 y 7.000 chelines. APOPO ha analizado más de 900.000 muestras diferentes y detectado más de 30.000 casos de tuberculosis. La tuberculosis sigue siendo una de las enfermedades infecciosas más mortales del mundo, causando 1,25 millones de muertes en 2023. Las ratas son seis veces más propensas a detectar la tuberculosis en pacientes con una carga bacteriana baja que la microscopía estándar.