Un equipo de investigadores analizó la comida servida en dos hospitales y tres residencias de Alemania y encontró carencias en nutrientes fundamentales como folato, potasio y vitamina B6. También detectaron que las comidas contenían insuficientes alimentos vegetales y demasiados granos refinados, azúcares añadidos, sal y grasas saturadas. El estudio se basó en la comparativa entre las dietas muestreadas y la Dieta de Salud Planetaria (PHD) propuesta en 2019 por la Comisión EAT-Lancet. Los resultados mostraron que las dietas analizadas tenían un impacto ambiental negativo y contribuían a la degradación ambiental y al cambio climático. En España, se anunció un proyecto de Real Decreto para mejorar la calidad de los menús en centros sanitarios. El estudio fue publicado en la revista The Lancet: Planetary Health.