Un estudio ha observado una correlación entre residir en zonas costeras y una mayor longevidad. El análisis aporta nuevas pruebas de la vinculación entre los cuerpos de agua y la salud y bienestar de las personas. Los beneficios de vivir cerca del océano mejoraban la calidad de vida de la gente que residía en una franja de unos 50 kilómetros de la costa. En el interior, sin embargo, las personas que residían en la cercanía de cuerpos de agua de cierto tamaño tendían a esperanzas de vida más cortas. El estudio fue realizado en los Estados Unidos, donde el equipo analizó 66.263 áreas censales, estudiando la esperanza de vida y su relación no solo con la cercanía de cuerpos de agua, también con factores socioeconómicos y demográficos. Jianyong 'Jamie' Wu y Yanni Cao, miembros del equipo responsable del estudio, destacan que los residentes de la costa probablemente vivían más tiempo debido a una variedad de factores interconectados, como temperaturas más suaves, mejor calidad del aire y mayor número de oportunidades para actividades recreativas.