La psicóloga Irene Messini afirma que participar en actividades creativas reduce el estrés, fortalece la resiliencia mental y mejora la calidad de vida y la salud. Según Messini, las actividades que mueven el cuerpo y despiertan la creatividad, como tejer, pintar o hacer cerámica, activan las áreas del cerebro asociadas a la relajación y a la concentración. Practicar alguna de estas actividades durante dos horas a la semana puede tener un impacto positivo en el estado de ánimo, la concentración, la resiliencia mental y el equilibrio. Messini recomienda pasatiempos que ayudan al cuerpo a moverse y a la mente a calmarse, como pintar, caminar, tejer, escribir, música. La investigación confirma que la participación sistemática en actividades creativas tiene beneficios medibles, como la reducción del estrés y la mejora de la calidad de vida.