Un equipo de investigación liderado por Takanori Takebe ha desarrollado una técnica llamada ventilación entérica, que permite oxigenar la sangre a través del intestino. La técnica utiliza un líquido llamado perfluorodecalina, que puede transportar oxígeno en concentraciones muy altas. En un estudio publicado en la revista Med, se demostró que la ventilación entérica puede revertir la hipoxia letal en animales. Luego, se realizó un ensayo clínico con 27 voluntarios sanos, que recibieron un litro de perfluorodecalina no oxigenada mediante un enema controlado. Los resultados mostraron que no hubo daño ni inflamación significativa en la mucosa intestinal. El equipo de Takebe planea realizar un ensayo clínico de fase II con pacientes que padecen hipoxemia moderada. La ventilación entérica podría convertirse en una herramienta más para las unidades de cuidados intensivos. El equipo de Takebe recibió el Premio Ig Nobel por sus investigaciones en 2024.