Investigadores europeos han descubierto que las nanopartículas antimicrobianas aumentan significativamente la capacidad del vinagre para matar bacterias. El vinagre, que es ácido acético, se ha utilizado durante mucho tiempo como remedio no tóxico para desinfectar superficies en el hogar. Los científicos ingeniaron puntos cuánticos, partículas diminutas controladas por efectos mecánicos cuánticos, para apuntar a especies bacterianas y aniquilarlas. Estas nanopartículas prosperaron en una solución de vinagre y demostraron eliminar infecciones bacterianas en heridas de ratones sin afectar el proceso de sanación. El poder de los tratamientos combinados, como la mezcla de vinagre con antibióticos sistémicos y antisépticos tópicos, puede ayudar a mitigar la resistencia a los antimicrobianos, que puede llegar a matar a 5 millones de personas cada año. Adam Truskewycz, biólogo molecular del QIMR Berghofer de Australia, explicó que las nanopartículas atacan a las bacterias dañinas desde dentro de la célula bacteriana y también desde la superficie, haciendo que revienten.