Una enfermedad viral llamada fibromatosis de la ardilla ha sido identificada en ardillas grises en Estados Unidos y Canadá. La enfermedad provoca la aparición de tumores similares a verrugas y lesiones supurantes en la piel de los animales. Los primeros casos se documentaron en el verano de 2023, pero los avistamientos han aumentado en los últimos meses. Los expertos aseguran que la enfermedad no es mortal y no se transmite a humanos ni a otras especies domésticas. La fibromatosis se transmite entre ardillas por contacto directo con saliva o secreciones de animales infectados. Los expertos recomiendan retirar temporalmente los comederos de aves si se detecta presencia de ardillas enfermas en la zona. La enfermedad se resuelve por sí sola en un plazo de entre cuatro y ocho semanas. Los expertos han detectado casos en Maine, Michigan, Wisconsin y zonas de Canadá. La bióloga Shevenell Webb del Departamento de Vida Silvestre de Maine advierte que los comederos de aves pueden actuar como puntos de contagio.