Hong Kong se enfrenta a una crisis de salud pública por el virus chikungunya, con 9 casos importados y un brote en la provincia de Guangdong con más de 7.000 casos reportados desde junio. La enfermedad se transmite a través de mosquitos y no tiene tratamiento, solo se pueden tratar los síntomas. El gobierno de Hong Kong planea desplegar perros robots equipados con insecticidas para combatir la amenaza en zonas de difícil acceso. El plan piloto comenzará el próximo mes y busca aliviar la carga del personal de primera línea. Los perros robots están diseñados para operar en terrenos irregulares y pueden detectar aguas estancadas, mapear criaderos de mosquitos y enviar actualizaciones en tiempo real. El gobierno también está explorando otras alternativas, como introducir una bacteria en los mosquitos Aedes para limitar su capacidad de reproducción. El alto coste y la posible dependencia excesiva de la tecnología son preocupaciones. El Secretario de Medio Ambiente y Ecología, Tse Chin-wan, confirmó la iniciativa. Los perros robots pueden ser una solución viable para llegar a los hábitats de los mosquitos en áreas donde los humanos no pueden acceder fácilmente.