El eclipsing se produce cuando uno de los miembros de la pareja adopta muchos de los intereses, pasatiempos, comportamientos e incluso grupos de amigos de su pareja, hasta el punto de eclipsar su propia identidad. Según el psicólogo Mark Travers, esto puede ocurrir de manera gradual y se da en más casos de lo que imaginamos. La convivencia puede favorecer una mimetización de uno con el otro que, a la larga, es de todo menos saludable. El eclipsing puede llevarnos a perder nuestra identidad individual y estancar nuestro crecimiento personal. Para salir de este eclipsing, es importante pasar tiempo a solas y con otras personas, cultivar nuestra individualidad y mantener relaciones con amigos y familia fuera de la relación de pareja. La psicóloga Iria Reguera explica que cuando hemos aprendido a estar a gusto con nosotros mismos y dejamos de temer a la soledad, las relaciones en las que nos involucramos son más saludables. El terapeuta Jaime Bronstein advierte que el eclipsing puede generar angustia y una menor satisfacción con la relación.