Montar en bicicleta es una actividad que ofrece múltiples ventajas, desde una eficiencia energética superior a la de caminar hasta impactos positivos en el corazón, el metabolismo y la mente. Un estudio reveló que, en trayectos cortos de cinco kilómetros, montar en bicicleta puede ser hasta cuatro veces más eficiente que caminar. El profesor Anthony Blazevich explica que pedalear permite un movimiento fluido y circular, minimizando las pérdidas energéticas. Un análisis de datos de más de 700.000 personas mostró que quienes utilizan la bici de forma habitual reducen entre un 17% y un 30% su riesgo de mortalidad por cualquier causa. Pedalear regularmente también tiene impactos positivos medibles sobre la salud, como reducir el riesgo de diabetes tipo 2, trastornos del sueño y problemas de salud mental. Además, el ciclismo activa los músculos del núcleo corporal, promoviendo estabilidad y postura. En Queensland, Australia, reemplazar los trayectos cortos en coche por bicicleta reduciría atascos, emisiones y costes públicos. Un informe danés estimó que recorrer un kilómetro en bicicleta cuesta menos de la mitad que hacerlo en coche.