La psicóloga Catalina Silveyra y la psiquiatra Graciela Moreschi explican que la alta sensibilidad interpersonal y la rigidez emocional pueden llevar a algunas personas a reaccionar con furia ante cualquier comentario o gesto. La comparación constante en las redes sociales y la baja autoestima también pueden contribuir a esta actitud. El psicólogo Charles H. Browning propone una técnica en tres pasos para dejar de caer en el 'modo ofendido': capturar el pensamiento, redefinir la interpretación y reemplazar la reacción. Esto puede ayudar a construir vínculos más sanos y una vida más liviana.