Rafael Cal, educador y fundador de 'Habla con ellos', explica que ignorar al perro no sirve de nada cuando regresa a casa, ya que se enfoca en la conducta visible y no en el estado emocional subyacente. Un perro con ansiedad por separación puede haber estado sufriendo durante ocho horas, y el saludo efusivo es un reflejo de esa ansiedad acumulada. Cal argumenta que el cortisol se acumula a lo largo del tiempo, por lo que ignorar al perro puede agravar su malestar emocional. En cambio, el saludo afectuoso puede ser positivo, ya que el tutor es el único apoyo emocional real del perro. Cal insiste en abordar las causas emocionales subyacentes y proporcionar estrategias específicas para gestionar la soledad. El artículo destaca la importancia de trabajar en el bienestar emocional del perro y no solo en la conducta observable. La fecha de publicación es 03.07.2025, y el artículo es escrito por Inés López, colaboradora de '20minutos'.