Un equipo de investigación ha desarrollado un videojuego llamado CAMI (Evaluación Computarizada de la Imitación Motora) que puede diagnosticar el autismo en niños en menos de una hora. El juego consiste en copiar los movimientos de un avatar en la pantalla y utiliza cámaras Kinect de Xbox para grabar los movimientos y calcular una puntuación de imitación. El estudio reclutó a 183 niños de entre 7 y 13 años y encontró que los niños con autismo mostraron un rendimiento significativamente peor que los niños neurotípicos. El juego puede distinguir entre autismo y TDAH, y los resultados sugieren que la imitación motora es un biomarcador prometedor para el diagnóstico del autismo. El estudio encontró que un peor rendimiento en CAMI se asoció con mayores rasgos de autismo, específicamente en afecto social y comportamiento restringidos y repetitivos. Los autores concluyen que CAMI es una herramienta de bajo coste y escalable que puede ser utilizada para diagnosticar el autismo en niños.