En España, hay más de 20 millones de animales de compañía en hogares, principalmente perros, gatos y peces. La decisión de tener un animal debe considerar factores como el estilo de vida de la familia, la edad y madurez de los niños, y la capacidad para proporcionar cuidado y atención constantes. La Academia Estadounidense de Psiquiatría del Niño y del Adolescente recomienda que los niños tengan al menos cinco o seis años para participar en el cuidado de un animal. Tener un animal en casa puede ser beneficioso para los niños, fomentando la responsabilidad, el desarrollo emocional y social, y la actividad física. Sin embargo, también implica costes económicos y requiere una dedicación extra de tiempo. Es importante evaluar los inconvenientes, como la posibilidad de alergias o lesiones, y considerar la caspa de los animales y su impacto en la limpieza y el orden en el hogar. La investigación publicada en Pediatric Research muestra que los niños que conviven con un perro y colaboran en su cuidado tienen un 30% menos de probabilidades de tener conflictos con sus compañeros.