El verano cambia las reglas del juego para el cuidado del cabello. Las altas temperaturas, el sol, el cloro de la piscina y la sal del mar someten al cabello a un desgaste extra. El dermatólogo Stefano Maria Serini recomienda adoptar una rutina específica para proteger la salud capilar durante el verano. El tipo de cabello también influye, el rizado tiende a sufrir más con la sal y la sequedad. El sol y el agua salada pueden dañar el tallo capilar y aumentar el estrés oxidativo del cuero cabelludo. La recomendación es usar un spray con queratina y filtro solar (FPS 30 o superior) antes de exponerse al sol. En verano, lo ideal es lavar el cabello más a menudo, incluso cada día si se nada en el mar o la piscina con frecuencia. Un estudio sugiere que lavarse el pelo entre cinco y seis veces por semana es mejor que hacerlo solo una vez. El agua no debe estar demasiado caliente y se recomienda elegir fórmulas hidratantes y orgánicas. El uso de acondicionador ayuda a mantener la hidratación y la elasticidad del cabello.