Investigadores de la Universidad Johns Hopkins han desarrollado un método para diferenciar la esquizofrenia del trastorno bipolar utilizando mini cerebros cultivados en laboratorio. Estos mini cerebros, creados a partir de células sanguíneas y cutáneas reprogramadas, muestran firmas neuronales únicas cuando se les aplican impulsos eléctricos. Los investigadores lograron diferenciar entre cerebros sanos, esquizofrenia y trastorno bipolar con una precisión del 83%, que se elevó al 92% cuando se aplicaron leves estímulos eléctricos. Esto podría revolucionar la medicina personalizada en salud mental, permitiendo a los médicos prever qué fármaco funcionará mejor en cada caso. El estudio se realizó con muestras de 12 pacientes y se publicó en APL Bioengineering. Los científicos trabajan ahora para escalar el proyecto y evaluar cómo responden los organoides a diferentes fármacos. La líder del equipo, Annie Kathuria, destacó que ya es posible sugerir dosis de medicamentos que normalizan la actividad de estos mini cerebros.