Un estudio publicado en BMJ Nutrition, Prevention & Health aseguraba que el vinagre de manzana ayudaba a perder peso, pero fue retractado debido a inconsistencias en los datos y errores graves en el análisis estadístico. A pesar de esto, el vinagre de manzana se convirtió en una tendencia viral en las redes sociales, con muchos prometiendo beneficios para la salud. Sin embargo, la evidencia científica es baja y no hay pruebas sólidas de que el vinagre de manzana provoque pérdidas de peso clínicamente relevantes. Una revisión sistemática publicada en PubMed Central en 2021 encontró que el vinagre puede tener efectos modestos en la reducción de la glucosa en sangre y del colesterol total, pero no es un quemagrasas. El consumo excesivo de vinagre en ayunas puede irritar el estómago y el esófago, dañar el esmalte dental y provocar molestias digestivas. La historia del vinagre de manzana es un ejemplo de cómo se construyen los mitos de salud en la era digital, donde un estudio con errores metodológicos se convirtió en ritual global.