Japón es conocido por su población longeva, con 95.119 centenarios en 2024. La dieta tradicional japonesa, baja en grasas y rica en pescados y verduras, contribuye a esta longevidad. Un estudio de 2017 encontró que esta dieta puede reducir un 15% el índice de mortalidad. El desayuno japonés llamado natto, elaborado con soja fermentada, es rico en proteínas, fibra, manganeso, hierro, magnesio y vitamina K. La nutricionista Kylie Sakaida explica que el natto tiene beneficios para la salud cardiovascular y el envejecimiento saludable. Un estudio de la Universidad de Tsukuba encontró que el natto reduce lesiones arteriales y la actividad inflamatoria. Los japoneses suelen combinar el natto con arroz, huevo o cebolleta para mejorar su sabor y olor.