Un grupo internacional de investigadores liderado por la Universidad McMaster ha encontrado que las células que recubren el intestino son las primeras en dar la voz de alarma en la reacción al gluten. Esto podría cambiar el futuro de millones de personas con enfermedad celíaca, que hasta ahora solo podían evitar los síntomas eliminando el gluten por completo de su dieta. El estudio, realizado con modelos vivos de intestino humano y ratones modificados genéticamente, demuestra que las células intestinales detectan los fragmentos de gluten, los transportan y los presentan al sistema inmunitario, iniciando así la respuesta autoinmune. Conocer el punto exacto donde se origina la reacción abre la posibilidad de crear tratamientos que actúen justo ahí, antes de que el sistema inmunitario se descontrole. Los científicos creen que podrían diseñarse fármacos capaces de bloquear las enzimas que facilitan el paso del gluten al sistema inmunitario, lo que podría permitir a las personas con enfermedad celíaca disfrutar de un trozo de pan o de un pastel sin miedo. Una de cada cien personas en España padece enfermedad celíaca.