Los celos en perros son un fenómeno emocional complejo que puede estar relacionado con la protección del vínculo afectivo con su cuidador. Un estudio de la Universidad de California en 2014 demostró que los perros manifestaban conductas de 'protesta' cuando sus cuidadores prestaban atención a otro perro. Los investigadores concluyeron que los celos en perros son un mecanismo instintivo para asegurar el acceso a la atención del cuidador. Los celos pueden estar relacionados con cambios en la rutina, falta de socialización durante la etapa de cachorro, competencia por la atención y territorialidad. Para ayudar a un perro celoso, es importante el refuerzo positivo, el entrenamiento regular y no reforzar la conducta celosa. Un estudio de 2021 publicado en Psychological Science encontró que los perros pueden representar mentalmente interacciones sociales que inducen celos. Los especialistas en conducta canina recomiendan recuperar órdenes básicas como 'sentado', 'quieto' o 'a tu cama' para gestionar situaciones tensas. La buena noticia es que, con paciencia y coherencia, los celos en perros pueden reconducirse.