Los baños de hielo han ganado popularidad como una forma de mejorar la salud y el bienestar, con un mercado global valorado en más de 300 millones de dólares. Sin embargo, expertos en salud han lanzado una advertencia sobre los riesgos asociados con esta práctica. Aunque puede aliviar el dolor muscular, los efectos positivos son pasajeros y carecen de evidencia científica sólida. El cuerpo experimenta una reacción intensa al contacto con agua por debajo de los 15°C, conocida como 'shock por frío', que puede provocar desmayos, hipotermia o incluso paro cardíaco. Los expertos recomiendan tomar medidas de seguridad, como consultar con un profesional de salud, no confiarse en la buena forma física y limitar la exposición a 3-5 minutos. Además, se puede sufrir 'lesión por frío no congelante', que afecta nervios y vasos sanguíneos sin congelar el tejido, y puede causar entumecimiento, dolor crónico y sensibilidad extrema al frío. Los expertos proponen algunas medidas para practicar esta actividad con más seguridad, como empezar con duchas frías y no hacerlo nunca en solitario.