La adolescencia es una etapa de cambios emocionales y sociales, con un aumento de trastornos mentales en jóvenes. Según la OMS, uno de cada siete adolescentes sufre algún trastorno mental, siendo la depresión y la ansiedad los más comunes. El suicidio es la tercera causa de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años. El ejercicio físico es un aliado inesperado, ya que los adolescentes que lo practican con regularidad presentan menos síntomas de depresión y ansiedad, reduciendo hasta un 30 % el riesgo de padecer estos trastornos. Las chicas adolescentes sufren más síntomas ansiosos y depresivos que los chicos, especialmente a partir de los 14 años. La actividad física tiene un efecto multiplicador, mejorando el estado de ánimo y reduciendo la angustia emocional. El impacto del ejercicio no se limita al presente, ya que también tiene beneficios duraderos para la salud mental en la adultez.