La Xunta ha prohibido por escrito los carteles reivindicativos que denuncian la falta de médicos en los centros de salud del área sanitaria de Lugo. La circular, firmada por el gerente Ramón Ares, establece que cualquier información que se pretenda difundir debe requerir autorización previa. La plataforma SOS Sanidade Pública considera que se trata de censura y que la Xunta quiere aplicar la misma censura que ha llevado a la educación. En Pontevedra, la gerencia estudia denunciar a los manifestantes que sacaron a la calle el mobiliario de la sala de espera del centro de salud de Catoira para denunciar la falta de medios. La Consellería de Sanidade respalda la actuación del gerente de Lugo y asegura que la circular no pretende limitar la libertad de expresión, sino evitar la difusión de informaciones falsas. El portavoz de SOS Sanidade Pública, José María Dios, considera que la amenaza de denuncia es un intento de matar al mensajero y evitar cualquier movimiento que afecte al relato de la Consellería.