Un estudio de la Universidad Médica de Taipéi analiza la relación entre el consumo de edulcorantes y la pubertad precoz en niños. La investigación, presentada en la reunión anual de la Sociedad de Endocrinología en San Francisco, analiza una cohorte de 1.407 adolescentes taiwaneses, de los cuales 481 desarrollaron pubertad precoz. Los resultados muestran que el consumo de sucralosa, glicirricina y azúcares añadidos se asocia con un mayor riesgo de pubertad precoz. El estudio destaca que los alimentos que contienen estos edulcorantes, como bebidas 'light' o 'zero', postres dietéticos, yogures sin azúcar, chicles sin azúcar, gelatinas bajas en calorías, productos horneados dietéticos y alimentos ultraprocesados, deben ser evitados. El doctor Yang-Ching Chen, principal investigador, destaca que la detección del riesgo genético y la moderación del consumo de edulcorantes podrían ayudar a prevenir la pubertad precoz y sus consecuencias a largo plazo para la salud.