En los meses cálidos, los mosquitos se multiplican y representan un peligro para la salud. El mosquito Aedes aegypti es transmisor de enfermedades graves como el dengue, la fiebre amarilla, el Zika y el chikungunya. La citronela es una planta resistente y aromática que puede ayudar a mantener a raya a los mosquitos sin necesidad de productos químicos agresivos. Originaria del sudeste asiático, la citronela posee cualidades antimicrobianas, antiinflamatorias y antioxidantes. Sus compuestos activos, como el citronelal, limoneno y geraniol, actúan como barrera natural contra insectos. La citronela es fácil de cuidar y requiere luz solar directa, riego regular y un buen sistema de drenaje. Se puede cultivar en macetas y es ideal para balcones, terrazas, patios o ventanas soleadas. La citronela es un ingrediente habitual en velas, aceites, inciensos y lociones, y se emplea en aromaterapia para aliviar dolores musculares y mejorar el bienestar general.