Yoshinori Ohsumi recibió el premio Nobel de medicina y fisiología en 2016 por sus descubrimientos sobre la autofagia, un mecanismo celular que recicla componentes dañados. Aunque la autofagia es esencial para la vida celular y se ha relacionado con la longevidad, medir su efecto en humanos es complejo. El ayuno prolongado activa los mecanismos de autofagia, pero no hay evidencia científica que respalde su uso para perder peso. La autofagia se ha convertido en una tendencia en el mundo del deporte y la pérdida de peso, pero su efectividad es cuestionable. El 7 de diciembre de 2016, Ohsumi explicó los mecanismos de la autofagia en el Instituto Karolinska de Estocolmo. La revista Nature Immunology ha explicado cómo la autofagia es fundamental en la longevidad. Sin embargo, la falta de evidencia científica y la dificultad para medir su efecto en humanos hacen que su uso para perder peso sea cuestionable. La autofagia es un mecanismo celular que recicla componentes dañados, pero su aplicación en la pérdida de peso es una patraña.