Investigadores de la Universidad de Dundee descubrieron que la autofagia, un proceso biológico que actúa como sistema de limpieza interna, es fundamental para conservar la vitalidad y prevenir enfermedades asociadas a la edad. El estudio, publicado en Nature Immunology, describe cómo estimular la autofagia podría frenar el deterioro y mejorar la calidad de vida en la vejez. La autofagia actúa como un sistema de mantenimiento celular que evita la acumulación de residuos tóxicos y proteínas defectuosas, dos factores que aceleran el envejecimiento. En 2016, el científico japonés Yoshinori Ohsumi ganó el Premio Nobel de Medicina por revelar que las células pueden reciclarse a sí mismas para sobrevivir. El estudio demuestra que la disminución de la autofagia está directamente relacionada con el desarrollo de enfermedades crónicas como el Alzheimer, la artritis o ciertos trastornos metabólicos. El ayuno intermitente, la actividad física regular y ciertos compuestos que imitan los efectos de la restricción calórica son estrategias efectivas para estimular la autofagia. Los investigadores destacan que comprender y modular la autofagia podría convertirse en una de las estrategias más efectivas para envejecer con salud y autonomía.