Investigadores de la Simon Fraser University en Canadá han desarrollado una herramienta basada en inteligencia artificial llamada CGFlow, que diseña moléculas terapéuticas y proporciona los pasos para fabricarlas en laboratorios reales. El desarrollo de un nuevo fármaco puede tardar una década y costar hasta mil millones de dólares. CGFlow podría reducir ese tiempo y costo, acercando soluciones médicas a quienes las necesitan con mayor rapidez. La herramienta trabaja en dos dimensiones simultáneamente: la estructura tridimensional del medicamento y la ruta de síntesis química. Esto permite diseñar moléculas que puedan ser producidas en condiciones reales. CGFlow ya ha despertado interés en la industria farmacéutica y se está explorando su uso en la etapa temprana del desarrollo de fármacos contra el cáncer. El estudio que presenta CGFlow fue expuesto en la International Conference on Machine Learning 2025, en Vancouver.