Un equipo de la Universidad de Columbia ha desarrollado un sistema llamado CAPPSID, que combina bacterias y virus para atacar tumores con precisión. Las bacterias actúan como vehículos invisibles, llevando el virus hasta el interior del tumor y protegiéndolo de los anticuerpos circulantes. El virus se activa solo en presencia de una enzima que aparece en el entorno tumoral, destruyendo las células cancerígenas sin afectar a los tejidos sanos. Los ensayos en ratones han demostrado la eficacia del sistema, y se ha solicitado una patente en Estados Unidos. El objetivo es diseñar un arsenal adaptable de terapias vivas que actúen de forma personalizada según las características del tumor. La investigación ha sido publicada en Nature Biomedical Engineering y ha generado interés en la comunidad científica.