Una vacuna experimental desarrollada en la Universidad de Yale ha aumentado la esperanza de vida de perros diagnosticados con osteosarcoma, un agresivo tipo de cáncer óseo. La terapia, liderada por el inmunólogo Mark Mamula, ha salvado la vida de más de 300 perros, incluyendo a Hunter, un golden retriever de 11 años. La vacuna estimula una respuesta policlonal del sistema inmune, generando múltiples tipos de anticuerpos capaces de atacar el tumor desde distintos frentes. El objetivo es que el sistema inmune del perro reconozca el cáncer como enemigo y lo ataque. La vacuna aún no ha sido aprobada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, pero ya ha mostrado resultados prometedores, con una supervivencia al año del 60% en perros con osteosarcoma tratados con esta vacuna. La empresa TheraJan espera conseguir pronto la aprobación oficial para su distribución generalizada. Mark Mamula ha comprometido que, cuando la vacuna esté disponible, será gratuita para todos los perros de trabajo.