Javier Tierno, especialista en conducta canina, destaca la importancia de conocer las constantes vitales de nuestro perro, como el peso, para ajustar medicación y evitar perder tiempo en emergencias. También es fundamental conocer el ritmo cardíaco y respiratorio en reposo, así como el estado de hidratación y la reacción de las pupilas a la luz. Estos datos pueden marcar la diferencia entre una actuación rápida y una situación complicada. Tierno aconseja enseñar al perro a aceptar una sujeción tranquila para facilitar la administración de medicamentos. Conocer estas constantes vitales puede salvar la vida de nuestro perro, ya que cuanto antes tenga el veterinario la información, antes podrá ayudarle. Es fundamental familiarizarse con lo básico, como el peso y la medicación que toma, y tener claro si padece alguna enfermedad. Algunas señales, como las mucosas rosadas y la recuperación del color rápidamente, pueden observarse en casa con facilidad.