Xie Mengxiong, un taiwanés de 90 años, sigue activo profesionalmente como presidente honorario de la universidad Shih Chien en Taipei. Su día a día comienza a las 10 de la mañana, preparando conferencias, atendiendo estudiantes o coordinando proyectos filantrópicos. Lo que más llama la atención es que no lo hace por obligación, sino por pura pasión. Hace tres años, Xie tomó la decisión de dejar el arroz completamente, y su alimentación ahora se basa principalmente en vegetales. También es un apasionado de la cultura y el arte, y su despacho está lleno de sus propias obras de arte. Xie tiene un doctorado en medicina por la Universidad de Pensilvania y ha ocupado varios cargos importantes en su carrera. Su historia nos enseña que la edad es solo un número cuando se tiene propósito, pasión y buenos hábitos. Xie Mengxiong es un ejemplo de cómo envejecer sin perder la chispa, manteniendo las ganas de ser una persona activa. Su rutina diaria incluye mantenerse activo mentalmente, cuidar su alimentación y mantenerse creativo. A los 87 años, decidió escuchar a su cuerpo y hacer los cambios necesarios para sentirse mejor, lo que demuestra que nunca es tarde para cuidarse más.