Las nuevas terapias sanitarias, como las CAR-Ts, han demostrado ser efectivas en el tratamiento de enfermedades como la leucemia. Sin embargo, su alto coste plantea desafíos en términos de financiación y acceso. El sistema de salud actual se enfrenta a la necesidad de incorporar estas nuevas terapias de manera racional y sostenible. La individualización de los procesos asistenciales y la incorporación de nuevos profesionales, como bioingenieros y biocientíficos de datos, aumentan la complejidad y el coste de los tratamientos. Se estima que el coste de estos tratamientos puede ser muy alto, por ejemplo, 50.000 euros por una entrevista. La financiación de estas terapias puede requerir la creación de fondos separados estatales y la centralización de la compra de paquetes asistenciales. La sostenibilidad del sistema de salud depende de la capacidad de financiar estos tratamientos de manera eficiente y efectiva.