La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) afecta a más de 350.000 personas en España, con una incidencia global de 16 casos por cada 10.000 personas al año. La enfermedad se presenta en forma de brotes, afectando principalmente a personas jóvenes entre 20 y 40 años. Los síntomas pueden ser inespecíficos y confundirse con otras patologías, lo que puede retrasar el diagnóstico hasta más de un año en la mitad de los casos. La EII tiene dos variantes: la colitis ulcerosa y la Enfermedad de Crohn, que se caracterizan por inflamación y úlceras en el recubrimiento del colon y el recto. Los síntomas más visibles incluyen dolor abdominal intenso, diarrea, sangrado rectal, cansancio crónico y pérdida de peso. La enfermedad puede afectar gravemente a la autoestima, las relaciones sociales y la calidad de vida, llegando a causar ansiedad.