La dieta carnívora, que elimina frutas, verduras, legumbres y cereales, ha ganado popularidad en redes sociales y entre influencers de fitness y celebridades. Sin embargo, la ciencia no respalda sus afirmaciones de mejoras en energía, digestión y concentración. La Organización de las Naciones Unidas advierte que la ganadería intensiva es el principal contribuyente individual de emisiones de gases de efecto invernadero. La dieta carnívora lleva la filosofía 'baja en carbohidratos' al extremo, lo que puede generar deficiencias nutricionales y problemas de salud. Según la gastroenteróloga Wendi LeBrett, la pérdida de peso inicial se debe a la eliminación del glucógeno y del agua corporal, no a la quema sostenida de grasa. La falta de fibra, vitamina C y antioxidantes puede aumentar el riesgo de cáncer, diabetes y enfermedades cardíacas. Una revisión de la OMS reveló que una dieta rica en fibra reduce hasta un 22% el riesgo general de cáncer y hasta un 31% el de cáncer colorrectal. La comunidad médica coincide en que la diversidad alimentaria es la base de una buena salud, y que la exclusión radical de grupos de alimentos no ha mostrado beneficios sostenidos.