Un estudio publicado en PLOS Medicine ha desarrollado un marcador biológico que permite medir el consumo de alimentos ultraprocesados a través de un análisis de sangre y orina. Los investigadores analizaron muestras de más de 700 adultos estadounidenses y encontraron que los ultraprocesados dejan huellas químicas en sangre y orina que permiten estimar su consumo con alta precisión. El estudio identificó más de 400 metabolitos significativamente asociados al consumo de ultraprocesados, incluyendo lípidos, aminoácidos, carbohidratos, vitaminas y sustancias derivadas de aditivos alimentarios. Los resultados mostraron que los niveles de metabolitos variaban claramente según la dieta seguida, incluso dentro de una misma persona. El estudio sugiere que los efectos negativos de los ultraprocesados podrían medirse de forma más objetiva en el cuerpo, lo que podría transformar la forma en que se diseñan investigaciones sobre alimentación y políticas de salud pública. El estudio se realizó entre el 20 de julio de 2025 y contó con la participación de científicos de EE. UU. y Brasil.