Jonathan Glashow, cirujano ortopédico, afirma que ve lesiones prevenibles todos los días y ha identificado tres principios para evitarlas. El primero es nunca saltarse el entrenamiento de fuerza, ya que los músculos fuertes protegen las articulaciones de impactos y sobrecargas. El segundo es utilizar el calzado adecuado para el deporte que se practica, ya que usar calzado inadecuado puede aumentar el riesgo de sufrir una rotura del ligamento cruzado anterior. El tercer principio es la variedad en el ejercicio cardiovascular, ya que hacer siempre el mismo tipo de cardio puede exponer al cuerpo a microtraumatismos repetitivos que derivan en lesiones. Estudios como el publicado en PubMed respaldan que el entrenamiento de fuerza es una de las formas más efectivas de prevenir lesiones musculoesqueléticas en deportistas recreativos y profesionales. La American College of Sports Medicine recomienda variedad en el entrenamiento para evitar la sobrecarga repetitiva y mantener una función articular saludable.