Un hombre de 42 años con diabetes tipo 1 ha podido producir su propia insulina gracias a un trasplante de células pancreáticas genéticamente editadas. El procedimiento, realizado por científicos de Suecia y EE.UU., no requirió el uso de drogas inmunosupresoras. Las células donadas fueron modificadas vía CRISPR para evitar el rechazo del sistema inmunológico. A cuatro meses del procedimiento, las células genéticamente editadas seguían produciendo insulina sin provocar una respuesta inmunológica. El estudio, publicado en el New England Journal of Medicine, es el primer ensayo en humanos y sugiere que evadir la respuesta inmune es un concepto alternativo. El hombre recibió una cantidad moderada de células donadas y, aunque no es suficiente para curar la enfermedad, los resultados son alentadores y constituyen una señal de que la ciencia está a punto de lograr que la diabetes tipo 1 sea curable. Otros equipos de investigación también han mostrado éxito en el uso de trasplantes similares para curar la enfermedad.