La tecnología de gemelos digitales médicos permite crear réplicas virtuales de pacientes o partes específicas de su organismo, utilizando datos como imágenes médicas, historiales clínicos, información genética y monitoreo en tiempo real. Esto permite simular tratamientos antes de aplicarlos en la vida real, reduciendo riesgos y mejorando la eficacia. La creación de estos modelos combina tecnologías como inteligencia artificial, aprendizaje automático y sensores conectados. Un ejemplo práctico es el páncreas artificial aprobado por la FDA, que utiliza gemelos digitales para ajustar la dosis de insulina en tiempo real. Las aplicaciones actuales incluyen medicina personalizada, planificación quirúrgica, desarrollo de fármacos, gestión de enfermedades crónicas y formación médica. El mercado global de gemelos digitales en salud alcanzó los 4.470 millones de dólares en 2025, con proyecciones que superan los 59.940 millones para 2030. La Comisión Europea financia proyectos para crear un ecosistema de datos sanitarios interoperable, y empresas como Nvidia colaboran con instituciones médicas para desarrollar herramientas avanzadas.