El paracetamol es un analgésico y antipirético de uso común, disponible sin receta médica, que se emplea para aliviar dolores leves o moderados y reducir la fiebre. Puede encontrarse en comprimidos, cápsulas, soluciones líquidas, supositorios y fórmulas intravenosas. La dosis máxima diaria para adultos es de 4 gramos, repartidos en dosis de hasta 1 gramo cada 4-6 horas. Los efectos secundarios frecuentes y leves incluyen náuseas, mareos, dolor de cabeza, fatiga leve, urticaria, enrojecimiento leve o picor cutáneo. Sin embargo, también existen efectos secundarios graves que requieren atención médica inmediata, como reacciones cutáneas, daño hepático, reacción anafiláctica o alteraciones de la sangre. Una sobredosis de paracetamol puede provocar lesiones hepáticas graves o incluso la muerte si no se trata a tiempo. El tratamiento con N-acetilcisteína es eficaz si se administra antes de las 8-10 horas posteriores a la sobredosis. Es importante tomar precauciones si el paciente tiene enfermedad hepática o renal previa, consume alcohol habitualmente, presenta bajo peso corporal o desnutrición, o usa otros productos con paracetamol.