El farmacéutico @farmaceuticofernandez explica que la irritabilidad puede estar relacionada con la falta de comida. Cuando no comemos, los niveles de glucosa en sangre descienden, afectando la zona del cerebro que regula las emociones. Esto puede llevar a un aumento en el cortisol, la hormona del estrés, y provocar irritabilidad. Este estado se conoce como 'hangry', una fusión de 'hambriento' y 'enfadado'. La respuesta emocional tiene sentido evolutivo, ya que en épocas antiguas, la frustración por la falta de comida empujaba a los seres humanos a buscar alimento. Comer bien no solo es nutrición, sino también salud emocional. Cuidar los horarios y las comidas puede ayudar a regular el humor y prevenir la irritabilidad. No hay datos numéricos relevantes en este artículo.