Según la experta en salud intestinal Gemma Stuart, algunos vegetales y frutas congelados mantienen o incluso superan su aporte nutricional respecto a los frescos que llevan días almacenados. Las espinacas congeladas prolongan su conservación sin perder nutrientes clave como la vitamina K, el hierro o el folato. Las arvejas congeladas conservan proteínas, fibra y vitaminas A, C y K. Las moras congeladas conservan su valor nutricional y resultan más económicas fuera de temporada. El maíz congelado permite una mejor absorción de antioxidantes como la luteína. La palta congelada conserva la mayoría de sus nutrientes, salvo una ligera pérdida de vitamina C. Gemma Stuart recomienda preparaciones sencillas como el vapor o el hervido breve para mantener intactas las propiedades nutricionales. Algunos de los alimentos que mejoran su valor nutricional al congelarse son espinacas, arvejas, moras, maíz y palta.