La temporada de huracanes en México y Latinoamérica puede ser peligrosa para mujeres embarazadas o en posparto. Los huracanes generan estrés, caos logístico y limitaciones en la atención médica, lo que puede provocar partos prematuros, nacimientos de bajo peso y mayores ingresos en unidades de cuidados intensivos neonatales. Un estudio sobre el huracán Harvey detectó un aumento del 27% en la morbilidad materna y un 50% en la neonatal. La doctora Fátima Syed, obstetra del Hospital Houston Methodist, recomienda tener un plan específico durante esta temporada, que incluya hablar con el médico, conocer opciones de hospitales alternativos y rutas seguras, y abastecerse de agua, alimentos no perecederos, medicamentos prenatales y una radio con baterías. También se recomienda incluir suministros para un parto de emergencia, como guantes estériles, mantas limpias y tijeras desinfectadas. La preparación es clave para proteger la salud mental y física de la madre y el bebé.