Un estudio británico publicado en Nature Mental Health examinó el impacto de la psicoterapia en casi 7.600 supervivientes de ictus entre 2012 y 2019. Los pacientes participaron en programas gratuitos del Servicio Nacional de Salud (NHS) que ofrecen terapia cognitivo-conductual y asesoramiento. El análisis de los datos reveló que un 49% de los pacientes lograron superar completamente los trastornos del estado de ánimo asociados al ictus, y el 71% mostró una clara mejoría en sus síntomas de depresión o ansiedad. El estudio destaca la importancia del inicio precoz de la terapia, ya que los pacientes que comenzaron su tratamiento dentro de los seis primeros meses tras el ictus mostraron mejores resultados. Los expertos subrayan que es esencial detectar cuanto antes los síntomas de ansiedad y depresión en estos pacientes y derivarlos sin demora a tratamiento psicológico. El estudio también pone de manifiesto la necesidad de formación específica para los terapeutas que trabajan con supervivientes de ictus.