La nutricionista Isabel Raya advierte que la mayoría de los panes que se compran en el supermercado se convierten prácticamente en azúcar debido a los ingredientes pobres, las fermentaciones exprés y el abuso de aditivos. Un buen pan solo necesita 4 ingredientes: harina, agua, sal y masa madre. La fermentación lenta es clave para transformar el pan en un alimento fácil de digerir y sin picos de glucosa innecesarios. Se recomienda buscar cereales antiguos como espelta o kamut, optar por pseudocereales como el trigo sarraceno, y dar preferencia a panaderías artesanas que fermentan su masa durante horas. La clave está en elegir pan de calidad, igual que se elige un buen jamón ibérico.