La lavanda ha sido utilizada durante siglos por sus propiedades medicinales y aromáticas. Un estudio reciente publicado en 2025 por Agne Civilyte, Kyriaki Karanikola y Axel Kramer ha demostrado que la lavanda esencial tiene propiedades antimicrobianas y terapéuticas. La lavanda se ha utilizado en la antigüedad para tratar afecciones respiratorias, mordeduras y dolores estomacales. En la actualidad, se está investigando su uso como agente antimicrobiano para combatir superbacterias. Los ensayos in vitro han demostrado que el aceite esencial de lavanda actúa contra bacterias como el Streptococcus pyogenes y el Staphylococcus aureus. La lavanda también se está aplicando en la conservación alimentaria, la protección de cultivos y la impregnación antimicrobiana de textiles. El estudio destaca que la lavanda es un prometedor producto antibacteriano y antifúngico en un mundo cada vez más resistente a los antibióticos. La lavanda se ha utilizado en diferentes contextos históricos, desde la antigüedad hasta la Edad Media, y su uso se ha extendido por todo el mundo. En la actualidad, se está investigando su uso en diferentes campos, desde la medicina hasta la industria alimentaria.