En Aragón, ocho personas sufren un ictus cada día, lo que puede cambiar su vida de golpe. Aunque el 80% de los casos serían evitables, la enfermedad sigue siendo una de las principales causas de discapacidad y la segunda causa de muerte en la comunidad. La Asociación Ictus de Aragón (AIDA) ofrece apoyo emocional, asesoramiento, formación y rehabilitación especializada a pacientes, familiares y cuidadores. En 2025, han impartido 25 charlas de sensibilización, han agrupado a más de 700 familias y han realizado más de 13.000 atenciones en sus diferentes servicios. El Plan de Atención al Ictus de Aragón ha contribuido a reducir la mortalidad y la morbilidad en un 38%. Sin embargo, no todos los afectados acceden a la rehabilitación que necesitan, especialmente en zonas rurales. AIDA también trabaja en la prevención y sensibilización, desplazándose por las 33 comarcas aragonesas para hablar sobre los síntomas de alarma y la importancia de actuar con rapidez.